» Avant » Artículo
artículo

 

 

 

¡Cuidado!
Hormigas trabajando

Un enjambre de hormigas devora el Capitolio Nacional de Colombia, sede del Congreso legislativo de aquel país. Y no son sus servidores públicos, entre senadores y representantes, engullendo los recursos del erario y mordiendo hasta el límite las estructuras políticas de la nación: esta analogía, tan acorde con la realidad latinoamericana —más aún mexicana y más aún jalisciense—, es casualidad, pues esas hormigas gigantes, negras y marrones, de fibra de vidrio, "representan la inmigración, la globalización y el desplazamiento", dice su creador, el escultor Rafael Gómezbarros.

"También trato de crear conciencia también sobre nuestros monumentos", quizás en aras de señalar el olvido y el descuido de los edificios antiguos, pues un total de 1, 300 hormigas de casi un metro de longitud impactan como si fueran realmente un peligro para el palacio, insignia del periodo republicano de Colombia. O quizás sólo un grito para que la gente se interese de nuevo en las obras arquitectónicas que la rodean, un "'¡hey!, aquí estoy".

La referencia directa apunta hacia las arañas de Louise Burgeois, pero el artista dice que su obra emula a la migración de la gente: "Las hormigas invaden, uno las echa y ellas regresan. Pero también tienen la otra parte: son perseverantes, unidas y trabajadoras".

La obra lleva por título "Casa tomada". Los insectos estarán en el Capitolio hasta el 26 de marzo y después serán desplazados a otro edificio histórico de Bogotá. Gómezbarros quiere sacarlos fuera de Colombia en un tour por toda América, incluyendo México, y su sueño es llevar a sus hormigas colonizadoras hasta la Puerta de Alcalá, en Madrid.

 


Share


sugerencias contacto anunciantes envía tu evento políticas

copyright © proyectogdl.com 2008 . méxico